fábrica de aplicacionesDesde hace meses e incluso algún que otro año, se rumorea que Google quiere hacerse con el poder del pájaro azul. Twitter, una de las redes sociales más relevantes de los últimos años, está perdiendo terreno ante las nuevas Apps como Instagram o Snapchat, y aunque todavía no haya caído en las manos del gigantesco buscador, ha posado en él una de sus alas.

Y es que Google ha comprado ‘Fabric’, la ‘fábrica de aplicaciones que tenía la empresa del microblogging. Aunque no se ha desvelado todavía la cifra de la venta, no tardará en hacerse público, cuando tengan que declararla en la próxima junta de accionistas.

Google lleva varios meses intentando atrapar al pajarito. Y es que el pasado otoño, fue una de las empresas que, junto a Disney y Salesforce, estuvo pujando para comprar la red social. Pero Twitter no ha parado de perder vuelo durante este tiempo, y es que la cantidad de comentarios negativos, -insultos y amenazas, – y los perfiles falsos, acabaron por repeler a los pretendientes.

Fabric fue presentada el pasado 2014 durante la conferencia de desarrolladores de Twitter, Flight. Desde aquel momento, han logrado que casi 600.000 desarrolladores utilicen su tecnología, y que ésta funcione en más de dos millones y medio de smartphones.

Crashlytics es una de las herramientas más populares de la compañía. Con ella se pueden monitorizar errores, detectar amenazas de seguridad y comprobar los posibles fallos de las app en diferentes tamaños de pantalla y tipo de móviles.

Tras la llegada de Jack Dorsey a Twitter hace dos años, la empresa ha sufrido dos procesos de reducción de su plantilla, lo que ocasionó el despido de unos 600 empleados. Los más afectados fueron los departamentos de comunicación, marketing, localización y negocio.

Sin embargo, el departamento de ingeniería, en el que se encontraba Fabric, se salvó de ambos ERES. Con la compra de este departamento Twitter aligera su carga salarial, pero también sufre grandes pérdidas; y es que allí se encontraban algunos de los perfiles más codiciados de Silicon Valley, los desarrolladores.

El pájaro continúa su viaje en caída libre, y es que hace tan sólo una semana se cerró definitivamente Vine, un servicio para crear vídeos de seis segundos y que también tuvo su época dorada. Mientras tanto, parece que Google se quiere adueñar de todas las redes sociales de la competencia, ante el fracaso de su red propia, Google Plus.