TikTok, Instagram o LinkedIn son algunas de las redes sociales más comunes hoy en día. Atrás dejamos redes sociales ya vintage como Tuenti o Facebook, donde observamos cómo la primera ha desaparecido y la segunda está cada vez más olvidada. Las redes sociales son un auténtico escaparate para celebrities y para las marcas, que no dudan en mostrar cuáles son sus productos aprovechando el tirón que tienen.

 

Dentro de las redes sociales comentadas en un primer momento, hallamos cómo los usuarios no dudan en interactuar con ellas, viralizando en muchos casos algunos de estos contenidos. A nadie le sorprende que una prenda de una determinada marca de ropa se agote en apenas horas porque un influencer lo haya enseñado en redes sociales. A día de hoy, compramos a través de reviews y estas se encuentran en el universo de Instagram principalmente.

 

Los adolescentes serán los adultos del mañana y se convertirán en consumidores

 

Los adolescentes de hoy, son el mercado de valor especial para las empresas del mañana. Por una parte, se trata de consumidores que son relevantes por el hecho de que están empezando a serlo. Por ese motivo, las marcas deben empezar a redirigir sus estrategias hacia ellos, confeccionando así una red mucho más estrecha y aspiracional. Si bien es cierto que hoy en día no tienen capital para el consumo, lo cierto es que sí que tienen ciertas skills para conseguir que sus padres compren lo que ven en redes sociales. Por ese motivo, también es muy importante que las marcas elaboren sus mensajes hacia los progenitores.

 

Tampoco deben despistarse en el hecho de que los adolescentes serán los adultos del mañana y por tanto, consumidores potenciales para las marcas. En ese momento, dispondrán de un mayor control de sus patrones de gasto y fuentes de ingresos propias. Por todo ello, los expertos en marketing deberán empezar a relacionarse con ellos desde ya para que en el futuro recuerden a las marcas y tengan buenas sensaciones de ellas.

 

Un elemento que genera ciertas dudas entre los expertos del marketing es por qué tipo de vías deben comunicarse con ellos para conectar. Emplear las redes sociales como una palanca parece algo demasiado evidente, pero la realidad es que no todas las redes sociales cuentan con la misma conexión con los teenagers. Es decir, para ellos unas son amadas y por otro lado, otras son muy odiadas.

 

Sobre este tipo de cuestiones encontramos diferentes estudios que abordan toda esta problemática. El último que podemos analizar sobre ello es el realizado por Piper Sandler, que se ha encargado de partir de una muestra de adolescentes procedentes de Estados Unidos para así determinar qué les interesa y qué no. Así, se puede conocer más a los jóvenes en el universo del social media. Respecto a sus conclusiones, encontramos que permiten dividir cuáles son las redes sociales predilectas y cuáles son con las que han dejado de tener conexión.

 

En cuanto a las estadísticas, observamos cómo Twitter y Facebook han perdido completamente a los consumidores más teen. Los adolescentes no tienen emociones respecto a estas redes sociales. Llama la atención especialmente con Twitter, que siempre se ha caracterizado por mensajes más transgresores y de debate. Únicamente el 2% de los encuestados indicó que Facebook era su red social favorita, por lo que son datos muy alarmantes. Lo mismo ocurría con Twitter, que muestra el mismo porcentaje de respuesta favorita entre el público joven.

 

Por otra parte, encontramos el tirón de las redes sociales de nuevo cuño, así como el de las tradicionales populares entre los adolescentes. El 35% de ellos señala que Snapchat es su red social favorita, mientras que el 30% dice lo propio de TikTok y el 22% se queda con Instagram.

 

¿Por qué razones unas redes sociales ganan y otras pierden usuarios?

 

Es posible que los expertos en marketing se cuestionen por qué se producen estas fobias hacia determinadas redes sociales. Tal y como recuerdan en Insider, Twitter se ha convertido últimamente en la red social preferida para los políticos, celebrities y periodistas, que no dudan en incluir mensajes relevantes para dirigirse a su audiencia digital. Sin embargo, no es utilizada por los jóvenes de hoy.

 

En Facebook, el problema viene por el lugar en el que sí que han ganado audiencias. En este caso, se ha llenado de personas pertenecientes a la Generación Baby Boom y con ello, ha perdido paulatinamente el atractivo que podría haber tenido en su momento entre los más jóvenes. Los Millennials recuerdan con nostalgia cómo la red social de Zuckerberg en el año 2009 era un auténtico boom.

 

¿Hacia dónde se enfocan los adolescentes de hoy? Sin duda, se dirigen hacia las redes sociales que consideran que son sus favoritas. Instagram es, sin lugar a dudas, la red social que más utilizan los adolescentes, siguiéndole por orden la de Snapchat y TikTok.

 

Es posible que el tirón de Snapchat sea complicado de utilizar como medidor de éxito en el continente europeo, pero los demás datos analíticos funcionan a la perfección como guía para entender qué sucede y qué públicos esperan al otro lado.

 

¿Qué implica esta información para los expertos en marketing?

 

Los datos que se encuentran en el informe de Insider son muy relevantes para que los expertos en marketing elaboren sus estrategias en redes sociales. Para poder llegar a los consumidores más jóvenes, no tienen otra opción más que trabajar en los espacios de esas redes.

 

Lo cierto es que los adolescentes están en ellas y no van a conectar con los teenagers lanzando mensajes en las redes que utilizan sus padres, por mucho que los expertos las dominen o las hayan interiorizado en sus estrategias a lo largo de los años.

 

Para las empresas de social media, los datos deben leerse de una manera distinta. Al fin y al cabo, perder a los adolescentes es un problema a corto-medio plazo. Ellos componen el recambio de usuarios que necesitan para el mantenimiento de un flujo libre de tráfico. En caso de que quemen a los usuarios iniciales, cosa que Facebook ya ha hecho, se quedarán sin energía nueva si los adolescentes están prestando atención a otros servicios.