Una de las noticias que sin duda ha copado todo el interés de los aficionados a la redes sociales y al mundo digital ha sido el Metaverso.

 

La última conferencia Connect de Facebook acaparó un gran interés entre los usuarios. La razón se explica por el hecho de que se filtró que la compañía aprovecharía para anunciar la nueva identidad corporativa y así lo hizo, ya que la empresa que conocemos actualmente como Facebook, pasará a llamarse Meta.

 

Metaverso: un mundo virtual masivo con un vínculo muy estrecho con el real

 

Antes de lanzarse a desvelar dicha identidad o saber cómo iba a ser el logo, Mark Zuckerberg promulgó una charla de más de una hora relativa a los beneficios que tendría el Metaverso. «Consideramos que el Metaverso será el sucesor del Internet móvil” dijo desde un primer momento.

 

Cuando hablamos de Metaverso, nos encontramos ante un término que se ha convertido en viral en apenas pocos meses. Prácticamente la unanimidad de medios tecnológicos y económicos están hablando de ello e incluso podemos llegar a verlo en los informativos. Asimismo, redes sociales como Twitter son la plataforma perfecta para al apertura de diferentes debates en torno al Metaverso por parte de los usuarios.

 

Sin duda, nos encontramos ante un universo que está eufórico ante su llegada. Sin embargo esta euforia no es de hoy, sino que desde los meses de verano parecía que todo el mundo analizaba qué iba a suponer y se adelantaba a todos los cambios que podría traer.

 

Si hay que explicar qué es el Metaverso no es algo muy fácil. Desde un primer vistazo, podría decirse que es la aplicación más clara de la realidad virtual a los contenidos. Pero la realidad es que es más complejo todavía, ya que se trata de un mundo virtual masivo como se explica en diferentes diarios, pero es uno que tiene un vínculo muy estrecho con el mundo que conocemos real.

 

Podría decirse a grosso modo que es casi como si la vida real y la digital se fusionasen y este hecho, conlleva a que las fronteras de consumo y experiencias de marca sean más difusas todavía.

 

Durante la presentación de Facebook que se comentaba al principio, la palabra clave más repetida fue experiencias. A pesar de que ahora todo parece muy abstracto, las proyecciones de quienes han apostado por ello tienen la certeza de que será el futuro hacia el que va a ir Internet.

 

Meta, da entre cinco y 10 años para dominar dicho mercado, por lo que todo está por hacer todavía. Las propias palabras de Zuckerberg decían que el Metaverso daría la oportunidad para cambiar la manera en que estamos utilizando la web.

 

Evidentemente, Facebook invertirá miles de millones de dólares en asentar la posición y no será algo que le salga barato en la cuenta de resultados. Además, ha anunciado planes para fichar a una grandísima cantidad de trabajadores en Europa para poder desarrollarlo.

 

Microsoft o Roblox son otros players que trabajan en el Metaverso

 

Lo que parece más que evidente es que quienes muevan ficha ahora en el universo del Metaverso, serán quienes dominen dentro de unos años el presente y el futuro.

 

Se ha hablado mucho de Facebook, pero la realidad es que Facebook no es el único player que está jugando, ya que Microsoft o Roblox también están trabajando en ello. El CEO de Roblox ha confirmado que su futuro va más allá de los videojuegos.

 

Por su parte, Microsoft ha lanzado Microsoft Mesh, por lo que también está invirtiendo en ese terreno. En este caso lo hace con una orientación más clara hacia las compañías, ya que mandará a los usuarios de Teams al metaverso.

 

Por otro lado, hay que destacar que distintas compañías están trabajando en el Metaverso y ya están de hecho en ese camino. Se trata de empresas de todos los tamaños y están haciendo cosas realmente ambiciosas.

 

Por ejemplo, Shopify ha lanzado algo muy limitado, pero que es un acercamiento muy interesante. Se trata del Shopify Party, que funcionará desde el navegador y que permitirá a los trabajadores convertirse directamente en avatares.

 

Todo este universo está funcionando a pesar de que todavía los analistas no conocen cuánto dinero moverá en el futuro el Metaverso y la manera en que reaccionarán los consumidores a dichos contenidos y productos, ya que se trata de un mundo absolutamente nuevo.

 

Falta saber si las personas desean emplear ese tipo de servicios y si no les frenará la complejidad que puede suponer. Es muy simple para las compañías invertir en la tecnología, pero hay que entender que existe una parte psicológica en los consumidores detrás que tendrían que adaptarla a las personas para que la aplicasen. De hecho, es el problema más importante de todos.

 

Estudios recientes relativos al tema del Meta han señalado que dos de cada cinco adultos estadounidenses tienen ya una imagen negativa de este nuevo nombre de marca. Además, este hecho se suma a que no están nada interesados en el Metaverso.

 

Un 68% de los adultos de un estudio de Morning Consult en EE.UU. ha destacado que no están interesados. Si lo dividimos entre hombres y mujeres, encontramos cómo las mujeres se muestran todavía menos interesadas en ello.

 

A pesar de todo ello, la industria se está posicionando para sacar el máximo jugo a este universo. Lo hacen los players que están haciendo las bases, pero también los expertos en marketing y las personas encargadas de las estrategias que están estudiando qué implicará y de qué manera se podrá monetizar.

 

También hay que remarcar que a pesar de que hay marcas como Nike que no está construyendo el Metaverso, se están preparando ya para obtener el beneficio. La compañía de ropa deportiva, ha cerrado distintas patentes para ello, incluidas las vinculadas a la imagen de marca y a los productos.

 

Sin duda, según señala los especialistas, Nike está protegiendo sus marcas registradas para llevar a cabo una nueva era.

 

Habrá que esperar el paso de los años para ver realmente si el Metaverso formará parte del gran cambio tras la llegada de Internet. ¿Cómo reaccionarán los consumidores ante ello? ¿Tendrán las marcas facilidad para adaptarse a este revolucionario universo? Por el momento, parece que solo el tiempo tendrá la respuesta.